Un día te fijas en los brotes nuevos de tu planta y ves un grupo de bichitos pequeños, verdes o negros, apelotonados como si fuera una fiesta. Son pulgones, y aunque dan bastante repelús, son de las plagas más fáciles de controlar en casa.
Te cuento cómo quitártelos de encima sin productos raros.
Por qué aparecen en plantas de interior
Los pulgones suelen entrar en casa de varias formas:
- Una planta nueva que ya venía con ellos del vivero
- Por una ventana abierta en primavera o verano, cuando vuelan buscando plantas tiernas
- En ramas o flores cortadas que traes de fuera
Les encantan los brotes nuevos y tiernos, así que es ahí donde primero hay que mirar. También aparecen con más facilidad si la planta está débil o ha recibido demasiado abono con nitrógeno, que favorece un crecimiento blando muy apetecible para ellos.
Cómo saber que son pulgones
No tienen mucha pérdida una vez los ves:
- Insectos pequeños, de cuerpo blando, en colonias densas
- Colores variables: verde, negro, amarillo o incluso rosado
- Se concentran en brotes nuevos, capullos de flores y el envés de hojas tiernas
- Dejan una sustancia pegajosa (melaza) que puede atraer hormigas
Si ves hormigas paseando por tu planta sin motivo aparente, revisa bien los brotes. Suelen ir buscando esa melaza que producen los pulgones.
Remedio casero 1: Chorro de agua
El método más simple y muchas veces suficiente si la plaga es leve. Lleva la planta al fregadero o la ducha y da un chorro de agua a presión moderada sobre los brotes afectados.
El agua arrastra a buena parte de la colonia. Repite cada dos días durante una semana para mantener la población baja.
Remedio casero 2: Jabón potásico casero
Mezcla una cucharada de jabón potásico (o jabón neutro líquido si no tienes potásico) en un litro de agua. Pon la mezcla en un pulverizador.
Rocía toda la planta, insistiendo en el envés de las hojas y los brotes nuevos, que es donde se concentran. El jabón rompe la cubierta protectora del pulgón y lo deshidrata.
Aplica cada 5-7 días durante dos o tres semanas para cortar el ciclo completo.
Remedio casero 3: Infusión de ajo
El ajo tiene compuestos que repelen a muchos insectos. Tritura tres o cuatro dientes de ajo y déjalos en remojo en medio litro de agua durante 24 horas.
Cuela bien la mezcla y pulveriza sobre la planta, evitando las horas de sol directo. El olor se disipa en un par de horas, así que no te preocupes por tener la casa oliendo a ajo todo el día.
Remedio casero 4: Aceite de neem
Si los remedios anteriores no son suficientes, el aceite de neem es el siguiente paso. Mezcla unas gotas con agua y un poco de jabón neutro para que emulsione bien.
Pulveriza por la tarde, nunca con sol directo encima, y repite cada semana hasta que no veas más pulgones.
Lo que ayuda a que no vuelvan
Revisa las plantas nuevas antes de juntarlas con las demás, y vigila especialmente los brotes tiernos en primavera, que es cuando más aparecen.
Revisa hoy mismo los brotes nuevos de tus plantas, sobre todo si tienes alguna cerca de una ventana que abres a menudo. Pillar los pulgones a tiempo te ahorra semanas de tratamiento.
¡Ánimo, que esta plaga es de las más agradecidas de eliminar!