Hay una diferencia enorme entre tener plantas en casa y tener plantas grandes en casa. Una planta de tamaño considerable cambia el ambiente de una habitación de una forma que ningún mueble ni cuadro consigue.
Si tienes espacio en el salón y quieres ese efecto selva tropical sin complicarte demasiado la vida, estas cuatro especies son las que yo elegiría.
1. Monstera Deliciosa
Es la reina de las plantas de interior grandes y probablemente la más fotografiada de los últimos años. Sus hojas enormes con agujeros y cortes tienen un impacto visual brutal que ninguna otra planta consigue igualar.
Crece bastante rápido con buena luz y puede llegar a ocupar un rincón entero del salón con el tiempo. Eso que parece un inconveniente es precisamente lo que la hace tan espectacular.
Necesita luz indirecta brillante para desarrollar bien las fenestraciones. Con poca luz saca hojas grandes pero sin agujeros, que es precisamente lo que más gusta de ella.
Riego moderado, sustrato que drene bien y algo de humedad ambiental. Sin más complicaciones.
2. Ficus Lyrata
Si la Monstera es la reina, el Ficus Lyrata es el rey del salón. Esas hojas enormes en forma de violín, brillantes y de un verde intenso, tienen una elegancia que pocas plantas consiguen.
Ya tiene su propio artículo en este blog, así que sabes que es algo caprichosa con los cambios de ubicación. Pero cuando encuentra su sitio y se estabiliza, puede crecer hasta dos metros de altura y convertirse en la pieza central de cualquier habitación.
Ponla en el rincón más luminoso del salón, no la muevas y trátala bien. Te durará años.
3. Strelitzia (Ave del Paraíso)
La Strelitzia es la planta más tropical que puedes tener en un salón español. Sus hojas largas, ovaladas y de un verde azulado intenso tienen algo de palmera y algo de planta de selva al mismo tiempo.
Aguanta muy bien la luz directa, así que es perfecta si tienes ventanas grandes orientadas al sur o al oeste donde otras plantas se quemarían. De hecho, con mucha luz directa es cuando más contenta está y cuando más crece.
Necesita riegos moderados y un sustrato que no retenga demasiada humedad. Con buena luz puede crecer bastante rápido y alcanzar alturas considerables en pocos años.
4. Areca (Dypsis lutescens)
Si lo que buscas es ese efecto palmera tropical sin salir de casa, la Areca es tu planta. Sus tallos amarillentos con hojas finas y arqueadas crean una silueta muy ligera y elegante que queda bien en cualquier rincón.
Además es una de las pocas plantas grandes que la ASPCA clasifica como no tóxica para perros y gatos, lo que la convierte en la opción más tranquila si tienes mascotas.
Necesita luz indirecta brillante y bastante humedad ambiental. En ambientes muy secos las puntas de las hojas se ponen marrones con facilidad, así que un humidificador cerca le viene fenomenal.
Algunas cosas a tener en cuenta antes de comprar
Las plantas grandes tienen sus particularidades que conviene conocer:
- Pesan mucho cuando las riegas. Moverlas después del riego puede ser un problema si la maceta es grande. Elige bien el sitio antes de instalarlas.
- Necesitan espacio real. Una Monstera o un Ficus Lyrata adultos ocupan bastante. Mide el rincón antes de comprar.
- Tardan en establecerse. Las primeras semanas después de llegar a casa pueden soltar alguna hoja mientras se adaptan. Es normal y suele estabilizarse solo.
Si tuviese que elegir solo una para empezar, me quedaría con la Monstera. Crece bien, perdona algunos descuidos y el resultado visual es difícil de superar.
¡Ánimo, que una planta grande bien colocada transforma el salón de una forma que vas a notar desde el primer día!