Orquídea Phalaenopsis: Guía para principiantes y el truco para que vuelva a florecer

Pocas plantas generan tanta frustración como la orquídea Phalaenopsis. Entra en casa espectacular, con una vara llena de flores que duran semanas, y cuando por fin se caen los pétalos la gente no sabe si tirarla, si seguir cuidándola o si directamente ha hecho algo mal.

Spoiler: casi nunca has hecho nada mal. Y casi nunca hay que tirarla.


Por qué la Phalaenopsis es diferente a tus otras plantas

Viene de los trópicos asiáticos, donde crece agarrada a los troncos de los árboles. Sus raíces no están en la tierra: están al aire, absorbiendo humedad y nutrientes de la lluvia y la atmósfera.

Eso cambia todo. No se cuida como una planta normal porque no es una planta normal. Y en cuanto entiendes eso, todo lo demás tiene mucho más sentido.


Dónde colocarla en casa

Busca el sitio más luminoso de tu casa donde no llegue el sol directo. Una ventana orientada al norte o ligeramente al este es perfecta.

Cuidado con el sol de tarde en verano: quema las hojas con una rapidez sorprendente y las manchas que deja no tienen vuelta atrás.

También aléjala de corrientes de aire frío y de los radiadores. Los cambios bruscos de temperatura la estresan y pueden hacer que pierda los capullos antes de abrirse.


Cómo regarla sin matarla en el intento

El riego es donde más falla la gente. Demasiada agua es la causa número uno de muerte en orquídeas de interior.

Estas son las claves:

  • Riega solo cuando las raíces estén grises o plateadas. Si las ves verdes, todavía tienen humedad suficiente. Espera.
  • Usa el método de inmersión: mete la maceta en un bol con agua unos 15 minutos y deja escurrir bien antes de devolvería a su sitio.
  • Nunca dejes agua encharcada en el centro donde nacen las hojas. Es la forma más rápida de pudrirle el cogollo.
  • En invierno, con calefacción, puede necesitar algo más de frecuencia porque el ambiente seco consume humedad más rápido.

Qué hacer cuando se caen las flores

Nada de tirarla. La planta sigue viva y puede volver a florecer perfectamente.

Cuando la vara floral empiece a ponerse marrón desde la punta, córtala por encima de un nudo con tijeras limpias. Desde ese nudo puede brotar una rama lateral con flores nuevas.

Si la vara se pone completamente marrón, córtala desde la base. La planta concentrará energía en producir una vara nueva.


El truco de verdad para que vuelva a florecer

La Phalaenopsis necesita un cambio de temperatura entre el día y la noche para estimular la floración. En su hábitat natural lo tiene de forma natural. En un piso con calefacción constante, no.

La solución es sencilla: en otoño, acércala a una ventana por las noches durante tres o cuatro semanas. La diferencia térmica de 8 a 10 grados entre el día y la noche es suficiente para activar la producción de una vara nueva.

Es el consejo más sencillo y el que más funciona. Y en España, con los otoños que tenemos, funciona muy bien.


Este septiembre, cuando empiece a refrescar por las noches, prueba a acercar tu orquídea a la ventana antes de dormir. No te cuesta nada y puede ser el empujón que necesita para sorprenderte con flores nuevas en invierno.

¡Ánimo, que la Phalaenopsis tiene muchas más ganas de florecer de lo que parece!

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