Un día miras tu planta y ves algo raro. Una especie de pelusa blanca entre las hojas, en las axilas de los tallos o en la base. Parece casi decorativa, pero no lo es.
Es cochinilla algodonosa, y cuanto antes actúes, mejor.
Qué es exactamente esa pelusa blanca
La cochinilla algodonosa es un insecto pequeño que se protege con una capa cerosa de aspecto blanquecino y algodonoso. Ese «algodón» es precisamente lo que la delata.
Se alimenta chupando la savia de la planta, y si no la controlas, puede debilitarla bastante. Las hojas empiezan a ponerse amarillas, el crecimiento se frena y en casos graves la planta entra en un declive serio.
Lo más fastidioso es que se esconde bien: entre hojas apretadas, en la cara inferior de los tallos, en las raíces. Puedes tener una infestación considerable sin verla a primera vista.
Por qué aparece en casa
No llega sola de la nada. Casi siempre entra por una de estas vías:
- Una planta nueva que ya venía infectada del vivero o del supermercado
- Tierra o macetas reutilizadas que estaban contaminadas
- Herramientas de jardinería sin limpiar entre plantas
El ambiente cálido y seco de los pisos en invierno, con la calefacción encendida, le viene de perlas para reproducirse. Es por eso que muchos brotes aparecen entre noviembre y marzo.
Cómo eliminarla: paso a paso
Hay varias formas de atacarla y lo ideal es combinar más de una:
El primer paso siempre es mecánico:
- Coge un bastoncillo de algodón empapado en alcohol de farmacia (alcohol isopropílico al 70% va perfecto) y retira los bichos uno a uno
- Para zonas con mucha pelusa, puedes usar un pincel fino también mojado en alcohol
- Es laborioso, sí, pero necesario para bajar la población rápido
Después, aplica un tratamiento:
- Jabón potásico diluido en agua: pulveriza toda la planta, especialmente el envés de las hojas y las uniones de los tallos. Repite cada 5-7 días durante un mes.
- Aceite de neem: es un insecticida natural muy efectivo contra la cochinilla. Se mezcla con agua y unas gotas de jabón neutro para que emulsione. Aplícalo por la tarde, nunca con sol directo, para no quemar las hojas.
- Insecticidas sistémicos: si la infestación es grave, existen productos que la planta absorbe por las raíces y que envenenan la savia que chupa el insecto. Son más agresivos pero funcionan cuando lo demás no es suficiente.
Lo que no puedes saltarte
- Aísla la planta afectada inmediatamente. La cochinilla se mueve entre plantas que se tocan o se rozan.
- Revisa todas las plantas de alrededor, aunque parezcan sanas. Puede que la infestación ya haya empezado sin ser visible aún.
- Repite el tratamiento varias veces. Los huevos sobreviven a la primera aplicación. Si solo tratas una vez y te olvidas, vuelve a aparecer.
Cuánto tarda en resolverse
Con constancia, en tres o cuatro semanas el problema está controlado en la mayoría de los casos. La clave es no abandonar el tratamiento a la primera mejoría.
Si al cabo de un mes la planta sigue muy infestada y no mejora, valora si merece la pena seguir o si es mejor retirarla para proteger el resto.
Revisa tus plantas esta semana, especialmente las que tienen hojas muy juntas o tallos apretados. Cuanto antes detectes la cochinilla, menos trabajo te dará eliminarla.
¡Ánimo, que con paciencia y constancia se puede con ella!