Plantas colgantes: 5 opciones fáciles para darle vida a tus estanterías altas

Una estantería alta con libros y objetos decorativos está bien. Pero una estantería alta con una planta colgando por los lados tiene algo especial que es difícil de explicar. Le da vida al espacio de una forma que ningún objeto decorativo consigue.

Lo bueno es que no necesitas ser un experto para conseguirlo. Estas cinco plantas lo hacen solas.


1. Pothos (Epipremnum aureum)

El rey indiscutible de las plantas colgantes. Sus tallos pueden llegar a medir varios metros cayendo en cascada con esas hojas verdes y amarillas que todo el mundo reconoce.

Aguanta poca luz, riegos irregulares y ambientes secos. Es prácticamente imposible de matar si no te pasas regando.

Además crece rápido, así que en pocos meses tienes una planta con una caída muy vistosa sin haber hecho prácticamente nada.


2. Tradescantia

La Tradescantia es una de las plantas colgantes más bonitas que puedes tener. Hay variedades con hojas moradas intensas, otras con rayas blancas y verdes, y otras con tonos rosados que quedan preciosas en cualquier estantería.

Necesita más luz que el Pothos para mantener bien el color. Con poca luz las hojas pierden intensidad y se vuelven más verdes y apagadas.

El riego es moderado y el crecimiento bastante rápido. Si le da buena luz indirecta brillante, te va a dar alegrías desde el primer mes.


3. Cinta (Chlorophytum comosum)

La cinta lleva décadas en los hogares españoles y sigue siendo una opción imbatible para estanterías altas. Esas hojas largas y arqueadas con la raya central blanca o amarilla caen de forma muy natural y elegante.

Lo que la hace especial es que produce hijuelos: pequeñas plantas en miniatura que cuelgan de los tallos como si fueran arañas. De hecho en inglés la llaman spider plant por eso mismo.

Tolera bastante bien la poca luz, el riego irregular y los ambientes secos de los pisos con calefacción.


4. Senecio rowleyanus (rosario o collar de perlas)

Esta es para los que quieren algo diferente. El Senecio rowleyanus tiene hojas esféricas, como bolitas verdes ensartadas en un hilo, que caen formando una cortina muy curiosa y llamativa.

Es una suculenta, así que necesita buena luz y muy poco riego. El exceso de agua es lo único que la mata con facilidad.

Puesta en una estantería alta con luz natural cercana queda absolutamente espectacular y siempre genera comentarios de quien la ve por primera vez.


5. Hoya (planta de cera)

La Hoya es la opción más elegante de la lista. Sus hojas gruesas, brillantes y cerosas caen de forma muy ordenada, y cuando florece saca unos racimos de flores en forma de estrella con un olor dulce muy agradable.

Necesita buena luz indirecta para florecer, aunque sobrevive bien con menos. El riego es moderado y hay que dejar secar bastante el sustrato entre riegos.

Crece más despacio que el Pothos o la Tradescantia, pero compensa con creces por su aspecto y su longevidad. Es de esas plantas que dura décadas si la tratas bien.


Un detalle práctico antes de colocarlas

Regar plantas en estanterías altas puede ser un engorro si no lo piensas antes. Antes de colocarlas, asegúrate de que puedes acceder a ellas con comodidad o busca macetas con sistema de autorriego para espaciar las visitas.

También ten en cuenta que el agua de drenaje no puede caer sobre los libros o los objetos de abajo. Una maceta con plato o un colgador con recipiente integrado soluciona el problema sin complicaciones.


Empieza por un Pothos o una Tradescantia si es tu primera planta colgante. Son las más agradecidas, las que más rápido crecen y las que mejor resultado dan desde el principio.

¡Ánimo, que una estantería con plantas bien puestas cambia el ambiente de una habitación entera!

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