Hay plantas que se ponen de moda y desaparecen. Y hay plantas que se ponen de moda y se quedan. La Pilea Peperomioides es de las segundas, y no es casualidad.
Esas hojas redondas y brillantes sobre tallos finos tienen algo hipnótico. Y encima es una planta que comparte generosamente: produce hijuelos constantemente que puedes regalar a quien quieras.
Por qué se llama planta china del dinero
Originaria del sur de China, la Pilea llegó a Europa en los años 40 a través de un misionero noruego que la trajo consigo y fue compartiéndola entre conocidos durante décadas. Durante mucho tiempo fue casi imposible encontrarla en viveros porque se distribuía exclusivamente de mano en mano.
Lo de «del dinero» viene de la forma redondeada de sus hojas, que recuerdan a monedas. En muchas culturas asiáticas se asocia con la prosperidad y la buena suerte, aunque eso ya es cuestión de creencias.
Qué la ha hecho tan popular en los últimos años
Tiene varias cosas a su favor que la hacen perfecta para los tiempos que corren:
- Su estética es muy fotogénica. Esas hojas circulares perfectas quedan genial en cualquier rincón y quedan aún mejor en fotos.
- Es fácil de cuidar sin ser tan básica como un Pothos o una Sansevieria. Tiene su punto de carácter sin ser imposible.
- Produce hijuelos constantemente. Esos pequeños brotes que salen del sustrato o del tallo principal se pueden separar, plantar y regalar. Es la planta perfecta para compartir.
Luz: lo que necesita para estar bien
La Pilea quiere luz indirecta brillante. Cerca de una ventana luminosa pero sin sol directo es su sitio ideal.
Hay un detalle importante: gira sus hojas hacia la luz de forma muy visible. Si no la rotas cada pocos días, acabará con todas las hojas orientadas hacia la ventana y el otro lado completamente desnudo.
Dale un cuarto de vuelta a la maceta cada semana y crecerá de forma uniforme y equilibrada.
Riego: el punto justo
Necesita que el sustrato se seque entre riegos, pero no de forma tan extrema como una suculenta. Un punto intermedio.
Mete el dedo en la tierra: si los primeros centímetros están secos, es el momento de regar. Si todavía hay humedad, espera un par de días más.
En invierno reduce bastante la frecuencia. Con la calefacción y menos horas de luz, el sustrato tarda más en secarse y el riesgo de encharcamiento aumenta.
Cómo separar los hijuelos
Es una de las mejores cosas de tener una Pilea. Con el tiempo verás brotar pequeñas plantas en miniatura al lado de la planta madre o directamente del tallo.
Para separarlos:
- Espera a que tengan al menos 5-6 centímetros de altura y sus propias hojitas
- Si salen del sustrato, extráelos con cuidado intentando conservar algo de raíz
- Si salen del tallo, córtalos con tijeras limpias y ponlos en agua hasta que desarrollen raíces propias
En pocas semanas tienes una planta nueva lista para maceta o para regalar.
Los problemas más frecuentes
- Hojas que se curvan hacia abajo: casi siempre es falta de luz o exceso de riego
- Hojas amarillas: riego excesivo o sustrato que no drena bien
- Manchas marrones en las hojas: sol directo o agua con mucha cal
- Tallo muy largo y pocas hojas: le falta luz y se está estirando para buscarla
Rota la maceta una vez a la semana desde el primer día. Es el hábito más pequeño que puedes adoptar con la Pilea y el que más diferencia hace en su aspecto final.
¡Ánimo, y que los hijuelos no paren de salir!