Un escritorio con plantas tiene otro aire. Y si no tienes mucho tiempo para cuidarlas o el sitio es pequeño, los cactus y las suculentas son la solución perfecta. Pequeños, resistentes, con formas curiosísimas y que aguantan el olvido como ninguna otra planta.
Aquí van seis que quedan especialmente bien sobre una mesa y que no van a darte ningún problema.
1. Echeveria
Es la suculenta más fotogénica que existe. Esa forma de rosa perfecta, con hojas carnosas dispuestas en espiral, queda increíble en cualquier escritorio.
Hay decenas de variedades: verdes, azuladas, rosadas, con bordes rojos… Todas necesitan buena luz para mantener su forma compacta. Con poca luz se estira y pierde ese aspecto tan bonito.
Riego muy espaciado y sustrato que drene bien. Con eso es más que suficiente.
2. Haworthia
Si tu escritorio no tiene mucha luz natural, la Haworthia es tu opción. Es de las pocas suculentas que tolera la luz indirecta media sin quejarse.
Sus hojas alargadas con bandas translúcidas o puntitos blancos le dan un aspecto casi de planta de ciencia ficción. Crece despacio, se mantiene pequeña y apenas necesita atención.
Perfecta para quien se olvida de regar con frecuencia.
3. Gasteria
Menos conocida que las anteriores pero igual de interesante. La Gasteria tiene hojas gruesas y alargadas con una textura rugosa y manchas que le dan un aspecto muy particular.
Tolera bien la poca luz, el descuido en el riego y los ambientes secos. Es casi tan resistente como una Sansevieria pero en formato mini.
Si quieres algo diferente a lo que tiene todo el mundo, esta es una buena elección.
4. Mammillaria (cactus)
Si quieres un cactus clásico pero con algo especial, la Mammillaria es la respuesta. Es uno de los géneros más variados de cactus: los hay esféricos, cilíndricos, con espinas blancas, con espinas rojas…
Lo mejor es que florece con bastante facilidad incluso en interior, sacando una corona de pequeñas flores alrededor de la parte superior que es una monada.
Necesita buena luz y muy poco riego. En invierno prácticamente no necesita agua.
5. Aloe vera
Ya lo conoces, pero merece estar en esta lista. Es compacto cuando es joven, muy decorativo y además práctico: ese gel de las hojas va fenomenal para pequeñas irritaciones o quemaduras solares.
Necesita la mejor luz que puedas darle. Con poca luz las hojas se alargan y pierden ese aspecto robusto característico.
Riego muy espaciado y sustrato drenante. Sin complicaciones.
6. Crassula ovata (árbol de jade)
La Crassula ovata tiene algo que las otras no tienen: con el tiempo se convierte en un pequeño arbolito en miniatura, con un tronco leñoso y una copa de hojas redondeadas y brillantes.
Crece despacio pero de forma muy elegante. Es una de esas plantas que mejora con los años.
Necesita buena luz, riegos muy espaciados y un sustrato que drene bien. Puede vivir décadas si la tratas bien.
Si estás montando tu zona de escritorio y quieres añadir un poco de verde sin complicarte la vida, elige una o dos de esta lista, ponlas en el sitio con más luz disponible y olvídate de ellas entre semana.
¡Ánimo, que con estas plantas hasta los más despistados tienen éxito!